Foro Opina

Plan de Desarrollo Visible: Recomendaciones ciudadanas al plan

El pasado lunes 11 de mayo fue publicado y presentado en la Comisión Primera del Concejo de Barranquilla el documento “Plan de Desarrollo Visible: Análisis ciudadano y recomendaciones al Plan de Desarrollo: Soy Barranquilla 2020-2023”. Este documento, presentado en el marco de la discusión y aprobación del proyecto del plan radicado por el alcalde en el Concejo Distrital, fue el resultado de los aportes de organizaciones como Caribe Afirmativo, Foro Costa Atlántica, Inclured, Red Sur Barranquilla, Barranquilla +20, Ciudadanos por la Cultura y diversos colectivos de mujeres, al igual que las contribuciones de expertos y docentes como el profesor Jairo Parada, Jair Vega, Melissa Aníbal, entre otros. 

En lo que respecta al análisis general del Plan de Desarrollo “Soy Barranquilla” 2020-2023, lo primero que preocupa es el poco tiempo para el estudio y discusión que este tendrá al interior del Concejo, y el poco tiempo que se tuvo para hacer ajustes de fondo para incluir de manera integral el manejo del COVID-19. El Plan, como era de esperarse,  mantiene una hilos de continuidad con la visión de ciudad construida en los gobiernos de los últimos 12 años, por lo que no está claro cómo se encaminará la gestión de manera efectiva para se prioricen otros temas como la inversión en temas de equidad social.

Con relación al abordaje de los efectos de la pandemia en la ciudad, genera incertidumbre que no se recogieran miradas alternativas de los impactos que tendrá la crisis, para así construir una mirada integral. El Plan parece concentrarse en las afectaciones económicas, subestimando la dimensión social de la crisis. Además, no se tienen en cuenta las necesidades que surgirán en materia de gestión pública local de este manejo, por lo que tampoco se prevén programas de fortalecimiento institucional que incluya más descentralización y apertura a espacios incidentes de participación ciudadana.

Por otro lado, el análisis a la política de promoción de la inclusión social, especialmente relevante porque aborda 10 grupos poblacionales con amplias necesidades, arrojó conclusiones preocupantes. De manera general, los diagnósticos son considerablemente débiles, en su mayoría sin líneas base. Exceptuando primera infancia, mujer y habitantes de calle, sobre las otras poblaciones no hay claridad en las problemáticas y la población con discapacidad ni siquiera cuenta con un diagnóstico. Por esta razón, se hace difícil saber si los programas responden y se conectan a los problemas reales de las poblaciones, y al no existir un componente transversal que trate los efectos del COVID-19, quedan muchas dudas sobre el alcance de la política. 

Por último, del análisis del Plan Financiero del Plan se pueden sacar importantes conclusiones. A pesar de la gravedad del la crisis económica y social, el plan se mantiene demasiado optimista. Primero, sus proyecciones de ingreso deben evaluarse ya que la tasa cayó nacionalmente a -5%, no al -2.5%, y segundo, se estiman recursos de cofinanciación por 2.671 billones, lo cual no es realista con un gobierno nacional tan golpeado por la crisis. Igualmente se proyecta un crecimiento anual del predial del 11.2%, el cual no se ajusta a la realidad de la economía de la ciudad. 

El llamado es, entonces, a los concejales y a funcionarios de la administración local, los cuales tienen en este momento una oportunidad crucial para atender a las recomendaciones que se formulan a partir de este y otros ejercicios ciudadanos en la ciudad. Las organizaciones sociales, los líderes, la academia y la ciudadanía en general, tienen la capacidad de brindar una visión alternativa nutrida de experiencia y conocimiento al trabajar desde distintas aristas para contribuir al desarrollo de la ciudad. El llamado también es al alcalde Jaime Pumarejo, para que considere estos aportes para los ajustes de este plan que se constituye como el instrumento de planeación del cual dependeremos los próximos 4 años. 

Por: Pablo Pachón