Foro Opina

Depende de todos

Barranquilla ha perdido a más de 300 de sus ciudadanos en los últimos 3 meses. La superación de una tragedia, como la que estamos enfrentando, requiere entre otras cosas, de un ejercicio real de coordinación entre las autoridades locales y la ciudadanía barranquillera: academia, gremios, medios de comunicación, ediles, comunales y líderes sociales de toda índole. Al mismo tiempo, esta coordinación implica una relación de corresponsabilidad, que el eslogan #DependeDeTi, promovido por la administración distrital, deja de lado al asignar una carga de individualidad a un gran problema colectivo. 

Es por ello, que desde la ciudadanía estamos promoviendo #DependeDeTodos, porque necesitamos transformar el lenguaje y la forma como se han venido comunicando los mensajes desde la institucionalidad. Lo deseable es que cada barranquillero/a responda por su autocuidado y por respetar las directrices en materia sanitaria, pero esta obligación debe ser en doble vía, pues las autoridades locales también tienen unas responsabilidades que no pueden ser delegadas totalmente en la gente, bajo la noción de la llamada “disciplina social”.

Partiendo del principio de la corresponsabilidad, las autoridades barranquilleras tienen deberes irrenunciables en estos momentos, relacionados con la transparencia en la información que se comparte a la ciudadanía, las garantías para los ciudadanos que deben permanecer aislados en los cercos epidemiológicos -entrega de auxilios alimentarios y elementos de protección- el desarrollo de un plan estratégico social y sanitario que trascienda la militarización y judicialización como vía para “combatir” el virus y la puesta en marcha de una gran campaña de pedagogía con un lenguaje más incluyente y corresponsable. 

Las decisiones que se tomen hoy desde el Distrito -y también desde la Gobernación- pueden salvar vidas o llevarnos a una catástrofe inimaginable. Desde que empezó la crisis sanitaria, diversas voces han requerido ser escuchadas: Desde la academia epidemiólogos, sociólogos, economistas, politólogos, entre otros, han planteado un sinnúmero de propuestas técnicas, pero también desde los gremios, las organizaciones sociales y comunitarias han venido demandando espacios de articulación. La respuesta no pueden ser mensajes confusos o estigmatizantes para la ciudadanía, pues esto está derivando en desconfianza hacia la institucionalidad y su capacidad de reacción.

Si a la ciudadanía se nos exige compromiso, nosotros también demandamos responsabilidad de las autoridades locales. Porque superar esta crisis depende de todos.