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Barranquilla a un año de la pandemia: ¿Cuál es el balance?

El pasado jueves 18 de febrero se convocó desde Foro Costa Atlántica, la tertulia virtual “Barranquilla a un año de la pandemia: balance y prospectivas”, un espacio de diálogo ciudadano para realizar en conjunto un balance general sobre la gestión local de la crisis, transcurrido un año de la emergencia que ya nos deja un saldo de casi 2 mil fallecidos en la ciudad. Igualmente, se analizaron los posibles escenarios a futuro y se recogieron algunas recomendaciones desde la sociedad civil para la recuperación post-Covid. En este espacio se contó con la participación de representantes de la academia, gremios y organizaciones de la sociedad civil y comunitarias.  

La inseguridad alimentaria, la informalidad laboral, la exclusión de grupos poblacionales vulnerables y la pobreza que se han incrementando en la ciudad durante la pandemia, fueron temas recurrentes en la discusión. Así mismo, persiste mucha preocupación por el aumento desmedido de la inseguridad y los deficientes espacios de apertura institucional a la participación ciudadana para la toma de decisiones sobre políticas más efectivas para enfrentar la crisis. 

De acuerdo con los asistentes a la tertulia, en la ciudad quedó al desnudo el discurso de la prosperidad. Según BqCV, el 33% de los barranquilleros manifestó “pasar hambre durante la pandemia” siendo la localidad Metropolitana la de mayor nivel de afectación (43,5%). Grupos poblacionales quedaron vulnerables y desprotegidos, pues el Distrito tuvo falencias en la atención con enfoque diferencial. Por ejemplo, se planteó que se disparó el problema de violencia de género durante la emergencia sanitaria, debido al aislamiento sin garantías: según la Policía Nacional, en la ciudad de Barranquilla se presentaron más de 500 casos de delitos sexuales en contra de mujeres durante todo el 2020.  

En Barranquilla también se incrementaron los delitos de alto impacto en relación con el año anterior, como por ejemplo el aumento del 7% en la tasa de homicidio en la ciudad, rompiendo con la tendencia a la baja que se tenía desde el año 2016. Hubo un aumento generalizado en las lesiones personales, el hurto a personas,  hurto a comercios, y uso de armas de fuego en los delitos de homicidio. En lo que va del año 2021, se han presentado cuatro incidentes con granadas de fragmentación en Barranquilla y Área Metropolitana (Observatorio Ciudadano de Seguridad, 2021). La administración no toma en consideración las constantes recomendaciones de las Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo, que señalan que en la ciudad se han incrementando dinámicas de narcotráfico, violaciones a derechos humanos, amenazas a líderes comunitarios y reclutamiento de menores en grupos armados.

Frente a este panorama, es grave que la administración ha reorientado su trabajo en materia de comunicaciones, enfocándose mayoritariamente en mejorar su imagen y mantener un discurso hegemónico, lo cual difiere mucho de la comunicación de gobierno y la comunicación para el cambio social. Es importante señalar que, según Barranquilla Cómo Vamos (2020), el 43% de los encuestados manifestó sentirse insatisfecho por la forma como la Alcaldía ha atendido la emergencia debido a la pandemia. 

Por su parte, desde la sociedad civil se han hecho esfuerzos por visibilizar las problemáticas y generar discusión pública y respuestas institucionales pertinentes. Algunas organizaciones sociales, académicos y activistas juveniles se han mostrado muy propositivos e insistentes en la necesidad de escuchar mucho más a la ciudadanía. Sin embargo, en Barranquilla la pandemia ha supuesto nuevos desafíos en materia de participación ciudadana, un tema que en sí mismo, ya venía arrastrando problemas desde hace varios años. En la ciudad no se percibe una sociedad civil unificada y fortalecida, más bien atomizada, por lo cual es fundamental consolidar alianzas y masificar las oferta de los espacios de participación, que logren vincular a distintos sectores de la ciudad. 

A un año de una pandemia, que en sí misma es una tragedia, se agudizan -además- los problemas sociales y económicos de Barranquilla. ¿Qué planes tiene la Alcaldía para avanzar en la recuperación de la ciudad? ¿Qué acciones se van a seguir emprendiendo desde la sociedad civil? Pues más allá de sólo esperar las vacunas, necesitamos planes más claros, integrales y participativos para la ciudad. 

Foto tomada de: Archivo LA Network. Créditos a su autor