Foro Opina

Barranquilla: elefantes blancos y obras problemáticas

Por: Daniel D. Gómez Caraballo

Barranquilla es la tierra del carnaval, la alegría y también ahora de los elefantes blancos y las obras inconclusas. Si bien es cierto que se han ejecutado muchos proyectos de infraestructura con fondos del erario público, muchas de estas obras se encuentran inconclusas. Otra dinámica presentada en la ciudad son las obras con problemas en su ejecución, al igual que proyectos mal realizados. Esto es una situación que deja muchas dudas en la Barranquilla “imparable”.

Según la Contraloría General de la República, para el 2019 el 60% de los elefantes blancos del país pertenecían al departamento del Atlántico, increíble. Para el 2020 en Barranquilla existían 19 proyectos paralizados, dentro de los cuáles se puede destacar al Museo de Arte Moderno, estancado desde hace 6 años y en cuya primera fase se invirtieron 11 billones de pesos. El investigador Adlai Stevenson afirma que “no se sabe cuántos recursos adicionales se requieren ni mucho menos quién responda”.

El panorama de los proyectos con problemas en su ejecución es otra característica nueva del paisaje barranquillero. Para el 2019 nada más ni nada menos que 58 billones de pesos se encontraban comprometidos en 9 colegios inconclusos en la ciudad de Barranquilla (Contraloría). ¿Qué pasó, se acabó la plata? Igualmente, el proyecto más emblemático de estas obras es la ya eterna remodelación del Aeropuerto Ernesto Cortissoz, con un monto inicial de 610 billones de pesos, ha presentado infinidad de retrasos y problemas, es la joya de la corona de las obras inconclusas. La inversión del presupuesto ha presentando una deuda injustificable de $25 billones a los proveedores. ¿Qué pasa con los contratistas de estas obras? ¿Se les está haciendo el proceso de seguimiento y control como es debido?

De obras mal hechas, la más representativa es la hoy olvidada Avenida al Río, en su tiempo una obra insigne, y en la actualidad, solo una deplorable ruina debido al abandono que sufre desde hace 8 años. Su realización costó $30.000 millones que salieron del bolsillo de los y las barranquilleras. Aunque la administración distrital piensa recuperar esa obra y unirla al Gran Malecón del Río, ¿Cuánto nos costará la recuperación? Además, surge una interesante cuestión, ¿Quién nos garantiza que el Gran Malecón sufra el mismo deterioro?¿Se hicieron los estudios hidráulicos adecuados para prevenirlo?. Tenebroso el solo pensarlo.

Mientras todo esto sucede, los barranquilleros seguimos pagando impuestos que pagan obras inconclusas o mal hechas, en medio de una grave crisis social y económica. Los entes de control han mostrado una pasmosa inoperancia y una inescrupulosa falta de actuación. Nos queda el papel de la sociedad civil y el poco periodismo critico de la ciudad, que debe actuar con más contundencia y fortaleza. De lo contrario, seguirá el grifo abierto de la ineficiencia e ineficacia, y nuestros impuestos, al coladero del despilfarro y el desgreño institucional.